
Hoy al verte alejarte de mi
por el horizonte no deje de observarte
y yo guardaba una esperanza
de que no te fueras, de que no partieras
pobre ingenuo, te perdía de vista cada vez mas.
Justo cuando se oculto el sol
con su ultimo rayo te fuiste ya
toda tu, ni un rastro que seguir.
Ahí yo aguardaba esperando
que todo diera un vuelco que me favoreciera
pero eso jamas paso,
ni dios ni el diablo escucharon mis ruegos.
Cerré mis ojos y di al vuelta,
cambie por completo mis rumbos,
mis horizontes mas no mi ultima esperanza.
La del ingenuo esperando que amanezca
y que el sol con su luz traiga también algo de ti
cuando al fin estuve seguro de moverme de nuevo
abrí mis ojos, lo que llenaba esa noche
era un cielo plagado de estrellas, hermosas todas ellas
y cada una de ellas parecía querer consolarme
cada una a su manera.
Caminando con rumbo fijo, las vi y hasta juro que las escuche,
pero jamas me les acerque, no por que no necesitara su consuelo
sino por tener una esperanza, una única y vaga
pero que me obliga a seguir.
Hoy mi ruego no es otro mas que el que amanezca.
lo necesito, pero esta noche parece no tener fin, es eterna.
¡Que amanezca!
Desde Un Agujero En El Silencio

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